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miércoles, 13 de febrero de 2013

Encuentro

Humano estaba en una cafetería  Tomaba algo, estaba con amigos, o mas bien conocidos, nunca consideró que tuviera amigos, su cobardía no le permitía abrirse, de modo que nadie le conocía (por lo tanto nadie podría ser su amigo).

Se deleitaba en el fondo con su poder, leía los ojos de todos, y acertaba con una eficacia del 99% como eran y como se comportarían los demás; por un lado era un aburrimiento, pero por otro tenía un punto de emoción descubrir como sería cada nueva persona. Lo malo es que aquí aparecía el gran problema de Humano, él se escudaba en una supuesta timidez que no era tal, sino que era cobardía, y esa cobardía le impedía conocer a esa nueva gente.

En esto estaba Humano, deleitandose con su poder y en el fondo autocompadeciéndose por no ser quien de conocerse a si mismo cuando apareció una nueva persona, esa persona era Álguien (sí, sí, con acento), y tenía unos ojos fáciles de leer, se cubría tras una fachada que había que superar para ver como era realmente, pero su expresividad ocular era tal que para Humano fue relativamente sencillo conocer a Álguien. Álguien tenía un halo de persona divertida, y era un caso curioso, en realidad era una persona divertida, ocurrente, viajada, agradable de trato y formas....pero que insistía en que eso era simplemente una fachada para ocultar que el el fondo era alguien solitario e incluso extremista, muy bueno en lo bueno y muy malo en lo malo; el caso es que tras esto que Álguien decía ocultar (a su vez) había algo, y ese algo era justo lo que Álguien pretendía emplear como fachada, realmente era como se veía, pero con unos matices apasionantes para un observador nato como Humano.

Pero, entonces volvió a aparecer la mal llamada timidez de Humano, su cobardía no le permitió seguir analizando a Álguien, se dejó llevar por sus conocidos, y ahí acabó la noche del encuentro. Mientras Álguien se iba por su lado Humano repetía lo que para él fue una monotonía por un tiempo, ir siempre a los mismos locales, ir siempre con la misma gente, repetir una y mil veces la misma rutina social y continuar con una destrucción hepática insana.

Humano se olvidó en parte pero una parte de él sí que se dio cuenta, fue el día del Encuentro.

martes, 12 de febrero de 2013

Álguien

Álguien (sí, su nombre era así, con acento) conocía a Humano, era increíble  podía ver lo que era Humano, y eso era algo que Humano no entendía.

Era una sensación rara para Humano, resulta que Álguien podría decirse que había alcanzado lo que ni el mismo podría conseguir consigo mismo, y evidentemente Álguien consiguió con su extraña forma de ser conocer los recovecos que ni tan siquiera Humano era capaz de alcanzar.

Humano sabía que él era extraño, sabía de su destreza, incluso había pensado en montar un negocio y vivir de ello (a pesar de que al final seria tan solo un mono de feria) pero algún beneficio tendría que sacar de ello (pensaba), la cuestión es que luego inmediatamente se echaba atrás (se me olvidó de comentar una cosa, Humano era un cobarde redomado).

Y en sus cobardías estaba cuando conoció a Álguien, y Álguien lo leyó a él..., algo increíble  y parece ser que lo leyó a fondo ya que sus taras fueron evidentes para Álguien, mientras que Humano seguía sin saberlas y ansioso de su conocimiento.