Álguien (sí, su nombre era así, con acento) conocía a Humano, era increíble podía ver lo que era Humano, y eso era algo que Humano no entendía.
Era una sensación rara para Humano, resulta que Álguien podría decirse que había alcanzado lo que ni el mismo podría conseguir consigo mismo, y evidentemente Álguien consiguió con su extraña forma de ser conocer los recovecos que ni tan siquiera Humano era capaz de alcanzar.
Humano sabía que él era extraño, sabía de su destreza, incluso había pensado en montar un negocio y vivir de ello (a pesar de que al final seria tan solo un mono de feria) pero algún beneficio tendría que sacar de ello (pensaba), la cuestión es que luego inmediatamente se echaba atrás (se me olvidó de comentar una cosa, Humano era un cobarde redomado).
Y en sus cobardías estaba cuando conoció a Álguien, y Álguien lo leyó a él..., algo increíble y parece ser que lo leyó a fondo ya que sus taras fueron evidentes para Álguien, mientras que Humano seguía sin saberlas y ansioso de su conocimiento.
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